A su tiempo…

December 20, 2012 No Comments »

¿Por qué te abates, oh alma mía,Y te turbas dentro de mí? Espera en Dios;  porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío. Sal 42:5

¿Tienes sueños que aún no se han cumplido? ¿Anhelas algo con todo tu corazón y Dios todavía no te lo ha dado?

No eres el único, todos tenemos algo, por lo menos una cosa, que nuestro corazón desea apasionadamente pero que aún Dios no nos ha concedido.

Hay Ocasiones, en las cuales por mucho que nos esforcemos y tratemos de hacer todo de la forma más correcta, las cosas simplemente no se dan como nosotros quisiéramos y por más que tratemos de conocer y entender las causas para que nada salga como queremos simplemente no lo entendemos.

Elcana tenía dos esposas: Penina y Ana. La segunda no tenía hijos y por eso Penina se burlaba de ella. Cada año, mientras iban al tabernáculo sucedía lo mismo y Ana se sentía tan mal que inclusive dejaba de comer.

Un día, después de ofrecer sacrificio Ana se levantó y fue a orar y con gran angustia derramó su corazón delante de Dios. El relato dice que no salían palabras audibles de la boca de Ana y que inclusive Elí, el sacerdote, pensó que ella estaba ebria y le reprendió.

¿Alguna vez has pasado por algo así? ¿Te has sentido tan triste que no puedes ni proferir palabras? Inclusive cuando intentas orar no encuentras cómo dirigirte a Dios porque aquello que te sucede te duele tanto que las lágrimas es lo único que  expresan lo que sientes.

La gente no comprende lo que te sucede, por más que les expliques no llegan a entender el dolor que estás atravesando y, aunque tratan de consolarte, no hay nada que alivie tu pesar. Tal vez es porque los sueños son personales y cada uno sabe el valor que tienen. Inclusive para Elcana era difícil comprender por qué Ana se deprimía tanto por no tener hijos.

Y claro, no faltan las Peninas que siempre saben cómo recordar aquello que no has logrado todavía, aquella oración que aún no ha sido contestada.

Pero Ana, fue al tabernáculo y derramó su corazón delante de Dios, ¿Habrá un mejor lugar? ¿Habrá alguien que te entienda como Él?

Ana le explicó a Elí.  “Elí respondió y dijo: Ve en paz, y el Dios de Israel te otorgue la petición que le has hecho”. (1 Samuel 1:17)

Tal vez ahora no comprendas todo lo que estás viviendo pero en un futuro cercano podrás ver hacia atrás y comprobarás que en el momento de crisis tu mirada era tan corta que no podías ver los planes maravillosos de Dios para ti o quizás nunca lo entiendas pero puedes estar seguro que Dios obra a tu favor y todo lo que permite que suceda es para tu bien porque te ama y tiene planes de bien para tu vida. Porque a los que amamos a Dios todas las cosas nos ayudan para Bien..

No te rindas, tan solo cree que Dios tiene un plan perfecto para ti y que ahora sólo te está preparando para las bendiciones que vendrán.

Te invito a seguir el ejemplo de Ana. Presenta tu petición delante de Dios, derrama tu corazón en Su presencia. ¿Quién más podría entenderte y consolarte? ¿Quién más puede cumplir los anhelos que tienes?

Si ya lo hiciste levántate y no estés más triste, ve y adora a Dios. Y espera que Él no deshecha nuestras peticiones y te dará lo que tanto anhelas.

No te preocupes, Dios está en control, aun cuando tú no lo veas así y te parezca que Dios no quiere escucharte y que no ve tus lágrimas. Él está obrando a tu favor, en un silencio maravillosamente supremo se está encargando de prepararte para aquellas cosas grandes y maravillosas que tiene para ti y sí, ha escuchado cada una de tus oraciones, esas veces en las que asolas con El hablas y lloras ante su presencia y ha recogido cada lágrima que has derramado. No le reclames, no te enojes con Él, sólo dale gracias y aguarda, Dios es fiel y te Ama, Él tiene Cosas Grandes para tu vida.. 

Related Posts

Leave A Response