¡La felicidad!

August 16, 2012 No Comments »

La búsqueda de la felicidad ocupa en todos los seres humanos, el primer lugar en la escala de motivación. Todos compartimos el mismo deseo, la misma filosofía, el objetivo principal en la vida es ser felices.

Nadie desea vivir para sufrir o para lamentar cada paso que dé. Nuestro mayor deseo es encontrar la senda que conduce a la felicidad verdadera, esa prosperidad que satisface el alma y deleita el espíritu, brindándonos paz sin medida.

Solo cuando llegamos a una madurez plena, podemos saber qué es lo que tiene verdadero valor en la vida. Siempre presto atención a la gente mayor, a sus consejos, a sus vivencias, ya que puedo comprender en pocos instantes lo que a ellos les llevo años aprender, o quizás, toda una vida.

Te propongo un ejercicio. Toma un bolígrafo, un papel y escribe una lista con 20 cosas que te gustaría hacer, tener o ser en la vida y que crees que te brindarían felicidad si pudieras hacerlas realidad. Luego de elaborar la lista imagina que estas en los últimos momentos de tu vida… ¿Cuantas cosas de tu lista tendrían realmente valor? ¿Cuántas de estas cosas realmente lamentarías no haber hecho, ahora que estas a un paso de la eternidad?.

Normalmente en esos momentos las personas no se lamentan por no haber tenido la casa de sus sueños o el auto último modelo que tanto deseaban, en esos momentos posiblemente lamentemos lo que no dijimos, o no hicimos, como por ejemplo pedir perdón a aquellos que herimos con nuestras palabras, hechos o actitudes, perdonar a quienes nos hirieron, pasar más tiempo con nuestros seres queridos, haber ayudado más a quienes necesitaban de nosotros, habernos esforzado más en nuestro matrimonio o en nuestra relación con Dios, seguramente podrías agregar mucho más a esta lista.

La falta de dinero es una de las razones más habituales que la gente utiliza para explicar su insatisfacción en la vida. Muchos dicen “Si tuviera suficiente dinero haría esto o aquello y entonces sería realmente feliz”. Muchas de esas personas, cuando llegan a tener ese dinero, no realizan sus sueños y siguen siendo igualmente desdichadas, lo que prueba que su problema no era la falta de dinero. Buscaron opulencia y más tarde, después de conseguirla, descubrieron que todavía son infelices. Muchos en el intento de alcanzar algún logro en su vida olvidan la parte más esencial de ella. Otros, después de conseguir algún tipo de éxito, deciden abandonar sus hogares separándose de sus familias, para luego comenzar otra, creyendo encontrar allí la verdadera felicidad, con el paso del tiempo los que siguen ese camino llegan a la misma conclusión, que la senda iniciada, solo era una ilusión, y de allí en más llevan una vida de sufrimiento y dolor. Es común confundir posesiones de bienes terrenos, poder y riquezas, con triunfo y felicidad.

Si quieres ser feliz, no busques en el lugar equivocado, busca a Dios, amalo con todo tu corazón, síguelo, solo en el encontraras todo lo que necesitas para ser verdaderamente feliz…”prueben y vean que el Señor es bueno; dichosos los que en él se refugian…” (Salmo 34:8).

Related Posts

Leave A Response