Más allá de los Planes…

July 25, 2012 No Comments »

Hay un plan maravilloso para tu vida. Cuando Dios te envió a este mundo, sabía que en ti estaba la respuesta a una necesidad presente.

El hecho de haber nacido en el lugar que lo hiciste, pertenecer a la familia que perteneces, tu entorno, las situaciones que tuviste que atravesar, no fueron por casualidad o por un accidente del destino, Dios tenía bajo su designio, cada aspecto de tu vida. Él no se equivoca. Escogió el tiempo y lugar de tu nacimiento (Hechos 17:26), todo esto responde al hecho de que en el sitio donde estas, hay alguien que necesita de los dones, talentos y habilidades que Dios te ha dado.

Dios te prepara y capacita en un entorno específico, pero tus habilidades y talentos, son para personas que pertenecen a otro entorno, a otra cultura o están en otro país, individuos que jamás conociste, pero que necesitan lo que Dios ha puesto dentro de ti.

Nuestra valentía y fuerza de acción están apoyadas en la cercanía de la presencia de Dios.  Debes esforzarte por poner y mantener en continuo movimiento tus sueños y proyectos, cada día debes dar un paso más hacia tu objetivo, si perseveras a pesar de las dificultades, sin duda alcanzaras el éxito.  La valentía no es ausencia de temor, más bien es enfrentar cualquier desafío, a pesar del temor. Hay ocasiones en que la parte emocional juega en contra de ti. Y lo primero que ocurre cuando esto sucede es quedar paralizados e inactivos. Inmediatamente dejamos de accionar o si lo hacemos, ejecutamos nuestra actividad de mala gana, transformándonos de esta manera en personas improductivas. Es lamentable ver a grandes campeones, con gran potencial, bajar sus brazos y rendirse una y otra vez como consecuencia de no poder sobreponerse a sus emociones negativas. El enojo, la frustración, la depresión, el miedo o temores, alcanzan una dimensión tan grande en la persona que todos sus sueños y proyectos, en comparación, quedan reducidos a nada.

En los tiempos que nos tocan vivir, con tantos cambios a nivel social, económico, informático, tecnológico etc., y con todos los desafíos que eso representa para el sector empresarial, comercial y también para la iglesia de Cristo, será necesario trazar constantemente nuevas estrategias, únicas, e innovadoras, que se ajusten a la necesidad de la gente, y así llevar hacia adelante y concretar el plan de Dios para este nuevo milenio. A Dios no se le acabaron las “buenas ideas” ni está en agonía su capacidad creativa, constantemente el declara en su palabra:”…hare cosas nuevas”. (Isaías 43:19), presta atención, permítele guiar tus pasos, Dios quiere hacer algo nuevo, diferente e innovador a través de ti.

Es interesante mencionar que Moisés se encontró en una situación difícil. Moisés debía dirigir al pueblo de Israel por el desierto, y en la marcha habían ocurrido algunos acontecimientos, como la construcción del becerro de oro, y a causa de la desobediencia, muchos israelitas murieron. Después de esa situación delicada, tal vez Moisés dudo de su capacidad de liderazgo, y entonces le dice a Dios lo siguiente “…Ahora pues, si he hallado gracia en tus ojos, te ruego que me muestres ahora tu camino, para que te conozca, y halle gracia en tus ojos; y mira que esta gente es pueblo tuyo. Y el (Dios) dijo: Mi presencia ira contigo, y te daré descanso.

Moisés quería conocer “el camino”, tener mayor claridad y saber en detalle cual era la estrategia, el plan a seguir, a fin de desarrollar su liderazgo con eficacia. Dios responde: “ Mi presencia ira contigo, y te daré descanso”. Asimismo es lo que precisamos nosotros para realizar nuestros sueños. Nuestra valentía y fuerza de acción están apoyados en la cercanía de la presencia de Dios, si eres hijo de Dios, el prometió estar contigo todos los días hasta el fin del mundo, él te dará el sustento que necesitas cada día para enfrentar tus imposibles, guiará tus pasos hacia la dirección correcta, y te dará la capacidad de vencer a cualquier adversario que quiera hacerte frente.

A través del tiempo he visto emprendimientos, negocios y ministerios derrumbarse por descuidar este principio. Comenzaron poniendo a Dios en el centro de todas sus cosas, pero luego en el proceso, en algún punto del trayecto a través de las distintas circunstancias que tuvieron que enfrentar, las decisiones que tuvieron que tomar, olvidaron que Dios era la razón principal de dicho proyecto , olvidaron que en El comienzan y terminan todas las cosas.

Más allá de los planes que tengamos y de las estrategias que pretendamos realizar, debemos asegurarnos que Dios este presente y sea la parte principal de nuestro proyecto.

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