Nuestra responsabilidad como padres

November 26, 2013 No Comments »

Como padres somos los principales responsables del futuro de nuestros hijos. El capítulo 13 de 2 Samuel comienza con la frase “Aconteció después de esto”, refiriéndose al pecado de adulterio y homicidio que cometió David el rey de Israel.

cb5a1a1031David tuvo grandes éxitos, sin embargo, cometió un pecado grave ante Dios que fue el pecado del adulterio. Cuando David peca trata de ocultar su pecado hasta que es confrontado por el profeta Natán. Y cuando el profeta llega y le narra la historia del hombre que tenía una oveja y el hombre rico llega y arrebata la única oveja del hombre pobre y el profeta le declara a David el pecado y le dice tú eres ese hombre. David se humilla y reconoce su pecado. La biblia dice que el que oculta su pecado no prosperará. Pero el que lo confiesa y se arrepiente alcanzara misericordia de Dios. Y es entonces cuando Natán le da una sentencia en 2 Samuel 12:10-12 Por lo cual ahora no se apartara jamás de tu casa la espada, por cuanto me menospreciaste, y tomaste la mujer de Urías heteo para que fuese tu mujer. Así ha dicho Jehová: he aquí yo haré levantar el mal sobre ti de tu misma casa, y tomaré tus mujeres delante de tus ojos, y las daré a tu prójimo, el cual yacerá con tus mujeres a la vista del sol. Porque tú lo hiciste en secreto; mas yo haré esto delante de todo Israel y a pleno sol. Dios tiene misericordia pero las consecuencias del pecado quedan. Hemos abusado de la gracia de Dios, hay personas que piensan hoy hago esto, mañana me arrepiento y me reconcilio con Dios en la iglesia el domingo. Cuando nos arrepentimos de corazón Dios nos perdona y olvida pero las consecuencias del pecado quedan. Antes de juzgar a la juventud se tiene que ver el papel que desempeñan los padres ya que son los principales responsables de la conducta de sus hijos. Los hijos son el reflejo de lo que como padres vivimos en nuestros hogares que es la verdadera iglesia. David tuvo mucho éxito en su reinado tanto el ámbito militar como en el financiero. Al final de su reinado dejo todos los fondos y planos necesarios para la construcción del templo a su hijo Salomón. Pero las finanzas no eran su problema. David tuvo mucho éxito así como varios de nosotros que triunfamos en diferente áreas de nuestra vida, él poseía varios dones y talentos de la misma manera que nosotros los poseemos. Sin embargo, había fracasado en lo más importante, darles un buen ejemplo a sus hijos. Lo más importante y valioso que nosotros tenemos no es nuestra casa, nuestro bienes materiales o nuestro trabajo, lo más importante que tenemos es nuestra familia. Su principal prioridad debe de ser sus hijos. Sus hijos son y serán el reflejo de lo que usted les ha enseñado. Amnón medio hermano de Tamar se enamora de su hermana esto mismo era lo que el profeta Natán había advertido a David que pasaría. Muchas veces a nuestros hijos les cuesta serles fiel a Dios y como padres responsabilizamos a nuestros hijos y decimos mi hijo es rebelde, mi hijo no quiere venir a la iglesia, mi hijo fuma, mi hijo hace esto y lo otro. Como padres somos los primeros que debemos pedir perdón a Dios por nuestros pecados y a nuestros hijos. Debemos de reconocer que la raíz del problema comenzó con nosotros como padres. Debemos de dejar de culpar a nuestros hijos y asumir nuestra responsabilidad. David había cometido un pecado que luego se reflejó en la vida de sus hijos. Hay maldiciones que nosotros venimos acarreando desde nuestra tierra. Dios había tenido misericordia de David dijo no morirás pero la espada jamás cesará en tu casa. Muchas personas usan la frase “me robé a la muchacha” eso es sinónimo de fornicación, sexo antes del matrimonio es fornicación. El sexo no es malo siempre y cuando se practique dentro de los parámetros establecidos por Dios que es el matrimonio. El sexo antes del matrimonio es fornicación y fuera del matrimonio es adulterio. Dios nos perdona si venimos arrepentidos a Él pero las consecuencias quedan. Muchas veces hay consecuencias terribles es por eso que hay maldiciones que debemos quebrantar. Nuestros hijos saben realmente quienes somos nosotros es por eso que somos responsables del mal ejemplo y el mal testimonio que muchas veces les demos a nuestros hijos. Tamar era hermosa y virgen, ser hermosa no es pecado, el problema es cómo la mujer usa su hermosura. Los proverbios dicen que la mujer que teme a Jehová ésta será alabada.  La mujer tiene que tener cuidado como viste Romanos 12. La mujer debe vestirse con decencia. Como Padres debemos de poner a nuestros hijo delante de Dios, guiarlos conforme a la palabra y recordar siempre en esforzarnos para  darles el mejor testimonio posible ya que Dios nos ha dado esa responsabilidad.

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