La Promesa del Espíritu Santo…

October 2, 2013 No Comments »

Si me amáis, guardad mis mandamientos.  Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros.  Todavía un poco, y el mundo no me verá más; pero vosotros me veréis; porque yo vivo, vosotros también viviréis.  En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros.  El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él. (Juan 14:15-21)

Era conveniente que Jesucristo después de que resucitó ascendiera al Padre para que viniera el Espíritu Santo. En la creación del mundo estaba el Espíritu Santo, cuando Dios padre creo la tierra ahí estaba el Espíritu de Dios. Génesis nos dice que  el Espíritu Santo de Dios se movía  sobre la faz de la tierra. Cuando Dios Padre  creo al hombre a su imagen y semejanza ahí estaban el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. El Espíritu Santo es Dios, nosotros creemos en una Trinidad Divina. No andamos solos, Jesús nunca estuvo solo, El siempre estuvo con El Padre y con el Espíritu Santo. Jesucristo siempre habló del Espíritu Santo, del consolador que sería enviado. Él también dijo que no dejaría huérfano a los creyentes a sus seguidores sino que dijo que enviaría al Espíritu Santo para que los guiara en toda justicia y en toda verdad , para que los consolara en las pruebas, para que los guiara en los momentos que ellos no supiesen que hacer. El Espíritu Santo es el poder de Dios manifestado en esta tierra.

El mismo Juan el Bautista cuando bautizaba decía,  “yo os bautizo en agua, pero viene uno tras de mí, el cual no soy digno de descalzar su calzado y Él os bautizará con Espíritu Santo  y fuego. Desde que tú aceptaste a Jesucristo como tu Señor y salvador fuiste sellado con el Espíritu Santo eres propiedad de Dios. Jesucristo les dijo que esperaran el bautismo del Espíritu Santo para que recibiesen el poder del Espíritu Santo   y pudieran dar testimonio de Dios. Hechos 1-2 nos relata que hubo un grupo grande pero solo 120 fueron los que quedaron esperando la promesa del Espíritu Santo. Luego  un viento recio que cayó sobre ellos y repartió el poder sobre sus cabezas como lenguas de fuego y luego hablaron en nuevas lenguas y todas las personas que estaban a los alrededores escuchaban  la predicación del evangelio en el lenguaje de muchos de los que estaban allí.  Y más de 5,000 personas vinieron a los pies de Cristo por medio del bautismo del Espíritu Santo,  porque era necesario que viniera el poder a través del poder del bautismo del Espíritu Santo.

En estos tiempos, para que la iglesia de Jesucristo pueda mantenerse firme necesita ser llena del Espíritu Santo, necesita  saber que el Espíritu de Dios los quiere usar. Hoy en día hay muchos cristianos que son como las olas del mar. Necesitamos la llenura, el bautismo del Espíritu Santo. Pedro no fue el mismo después del bautismo del Espíritu Santo. Antes temía y fue por eso que negó a Jesucristo, pero luego se enfrentó a los mismos hombres. Como Pedro cambio de ser un hombre temeroso y miedoso que se escondió a ser un hombre valiente que predicaba la pablara.

La biblia nos habla de nueve dones y de nueve frutos  que tiene el Espíritu Santo para hermosear a la iglesia para bendecir a la iglesia. Iglesia busca el rostro del Señor clama al  Espíritu Santo  para que puedas ser lleno y bautizado investido con su poder. EL bautismo  del Espíritu Santo  es como una dinamita que impacta todo alrededor. Anhela el bautismo del Espíritu Santo   porque estos hombres cuando fueron bautizados no fueron los mismos sus vidas cambiaron ellos crecieron y predicaban la palabra con denuedo. Y cuando venían las tribulaciones en vez de decir yo ya no voy más a la iglesia ellos se gozaban. Cuando eran encancerados por causea del evangelio ellos cantaban, cuando eran golpeados o perseguidos ellos se alegraban. Ese es el poder del Espíritu Santo, el cual da testimonio de que no estamos solos, que somos hijos de Dios, somos vencedores, mayor es el que está en nosotros que el que viene en contra de ti. Si nosotros aceptamos a Cristo es porque del Espíritu Santo  nos dio testimonio de Cristo, nos dio convicción de que somos pecadores.  El del Espíritu Santo  nos lleva a tomar la decisión y cuando nacemos de nuevo lo hacemos por el poder del Espíritu Santo. Por eso era necesario que Cristo se fuese y estuviese  sentado a la diestra del Padre para que el  Espíritu Santo que es Dios mismo, estuviese en la tierra dando testimonio de Jesucristo. Él es quien da testimonio de Cristo.

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